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jueves, 7 de febrero de 2013

De cómo hacer Zazen y así averiguar cual es tu postura vital.

La postura de Zazen es una postura muy compleja si se quiere realizar correctamente, y sin un maestro es muy difícil que llegues a sentarte totalmente correcto, pero si la vida no nos ofrece uno, la práctica va construyendo tu postura, y según tu evolución conductual y de forma irremediable, nuestra postura va variando y transformándose en la postura "del Buda".

Lo mas importante es que las rodillas toquen el suelo y se reafirmen en el. Debes notar que estas "enraizado" en el suelo. Para que las rodillas no sufran deben doblarse completamente. Si eres un principiante o no tan principiante la postura mas adecuada será el medio loto. Así que la pierna izquierda es la primera en ser doblada de forma que toque con el talón el cojín o Zafu. La derecha se sube doblando bien hasta la ingle y se baja la rodilla. El Zafu queda atrás y el ángulo de inclinación que te otorga el cojín es el ideal para que las dos rodillas queden bien aposentadas. Un video del maestro Kosen os facilitará la cuestión:



 Los hombros pesan sin estar inclinados adelante ni hacia atrás. El mentón recogido y la nuca quiere tocar el cielo. La lengua toca el paladar. Los ojos miran a un metro de distancia, en ángulo. Están medio cerrados o cerrados del todo. La mano derecha abajo y la izquierda arriba en Mudra. Los dedos pulgares se tocan sutilmente.



La barriga relajada, la respiración va sola, aunque la espiración se puede alargar un poco. El aire en la espiración viaja hacia el ombligo. Intimamos con la respiración, centramos toda nuestra atención en ella, sin descuidar la postura. Luego, todo es un acontecer. La respiración es un acontecer, una voz a lo lejos es un acontecer... Las ideas van y vienen y son un acontecer. Las dejamos pasar, sin involucrarnos, como la voz a lo lejos o la respiración. Son todo un acontecer. Y ya no se puede decir mucho mas, por que uno deja de "ser". Ya no hay observador, ni acontecer, ni observado. No hay nada.

Os dejo un vídeo maravilloso, donde este maestro, Reitai Lemort, nos indica el medio loto y el loto completo. Parece muy fácil, pero se ha de practicar mucho. Soy de la opinión que no solo se ha de practicar físicamente, sino que cuando tus acciones, tu conducta, son las de tu naturaleza original, las de un Buda, la posición se hace cada vez mas presente. Así lo explica el maestro, no os perdáis detalle pues además os ayudará a no haceros daño.


Y recordad que Zazen se puede empezar desde el principio, pero yo personalmente recomiendo empezar la meditación en una silla, como comenté en una entrada anterior.

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lunes, 4 de febrero de 2013

De cómo Samu hace aparecer el Tao, que fluye espontáneo.

Hoy en día y más en las situación social que nos envuelve, el trabajo es además de un privilegio, una atadura mental que puede llegar a frustrarnos, por el sentimiento de esclavitud por un lado, y la falta de oportunidades por el otro.
Entonces acudimos a trabajar de forma automática, pensando más bien poco en producir y más en que el tiempo pase rápido, para poder "vivir". Esto hace que, por un lado seamos poco productivos y por el otro, que todo el tiempo que pasamos en nuestro puesto, sea un viaje mental a cualquier otro sitio que no sea en ese que estamos. Pero la realidad es que estamos en él y lo único que hacemos evadiéndonos es "estar muertos".

El Budismo Zen propone con la acción "Samu", que juguemos. Y es una propuesta que por un lado nos va a elevar el nivel de productividad, que es algo importante si queremos conservar el puesto ya que los despidos son cada vez más baratos y además si no producimos de manera eficiente la empresa no genera dividendos, con lo que puede suceder que a más cantidad de "sonámbulos" laborales, más probabilidades de cierre, y por otro lado equilibrará nuestra conducta tal como sucede con la meditación.



Y cómo hacemos Samu?

Pues la fórmula es hacer una cosa por vez. Toda nuestra atención debe ir dirigida a lo que estamos haciendo. Todo el control de nuestros músculos y nuestra mente si es un trabajo manual o de nuestra mente y nuestros músculos si es un trabajo mental, deben ir dirigidos, "enfocando" a lo que estamos haciendo.

La tensión muscular debe ser apropiada al trabajo que realizamos. En un trabajo manual, debemos utilizar como herramientas las partes del cuerpo que normalmente utilizamos, centrando en ellas nuestra atención y además debemos estar pendientes de las zonas que "deben relajarse" como por ejemplo los hombros, los cuales únicamente subimos sin control y sólo sirven para tensiones nuestra mente.

Al contrario que en un trabajo manual, en uno sedente hemos de "enfocar" nuestra mente a lo que debemos hacer y dirigir también nuestra atención a los músculos que debemos relajar, para que nuestra estancia en el puesto laboral se equilibre y no acabemos totalmente agotados mentalmente y con la espalda tiesa como un palo y llena de nudos musculares.

Y todo ello debe ser un juego al que jugamos cada día de forma que el estado anímico debe ser el del "desapego" por las implicaciones emocionales laborales.
Que si un compañero te trae de cabeza, ya sabéis, todos tenemos uno o dos cánceres en el trabajo que sólo minan a los demás para poder "destacar"... Os suena, verdad?

Samu no es sólo el trabajo. También podemos hacer Samu en casa, rellenando agua a las botellas, haciendo una genial comida, haciendo el amor... Y si conseguimos, por medio de la práctica del día a día, equilibrar todo esto y conseguir una simbiosis entre juego, trabajo, cuerpo relajado y mente tranquila y enfocada, de repente aparece el Tao.
De repente, producimos más y mejor y como una corriente fluida, parece que todo encaja, que las cosas suceden de forma natural, que el tiempo, que ya no es un suplicio, mirando el reloj a cada cuarto de hora, pasa de otro modo y de forma milagrosa, la falta de tiempo que se sufre fuera del trabajo, que no te deja hacer nada y cuando te das cuenta ya estas de vuelta en el laboro, parece que se relaja de forma que estas en casa, descansando o haciendo algo que te entusiasma, leer, escribir alguna poesía o clavar un cuadro en una pared y ya no piensas que es un agobio y que se te acaba la tarde y que mañana ya estamos otra vez... Por que si equilibras todo esto, tu tiempo será siempre "ahora" y en el "ahora" no hay tiempo.

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Los cambios...

 Hay un libro, creo que lo he comentado otras veces, que se llama "I Ching", el libro de los cambios ( o de las mutaciones). Su au...