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martes, 12 de marzo de 2013

Despertando a la realidad de aferrarse.

¿Por qué decimos que nos aferramos? Porque es lo que las personas hacen con las ideas, las pasadas y las futuras.
¿Cómo podemos dejar de aferrarnos? No podemos. Y cuando digo "no podemos", me refiero a que el simple hecho de poder, significa intención. Y en el momento que intentamos no aferrarnos, nos aferramos a esa idea. Si, ya se que es complicado no aferrarse, pero... ¿Por qué debemos dejar de aferrarnos?

Hace mucho tiempo que pienso que las cosas han de suceder de forma espontánea, y cuando digo "han de suceder" no digo que hay que esperar que las cosas sucedan, sino que las cosas suceden de igual modo, sean provocadas por nosotros o no.
Y la forma de dejar de agarrarse es simplemente no planear que hay que hacerlo, o sea, que no forme parte de tus ideas el hacerlo, aunque el pensar en la forma para que no forme parte de tus ideas ya es aferrarse, verdad?


No se si esta entrada os va a parecer un dialogo para un besugo, yo. Pero me gustaría que os dierais cuenta de que no puedo plasmar mi idea del "no aferrarse", sin plasmar también la de "aferrarse". Y eso es muy importante, por que damos normalidad y equilibrio a esa idea. Siempre que hay un principio de algo, existe el mismo principio de lo contrario, por lo que ahí está la clave. Y como veis, sólo puedo acercarme a ese pensamiento por que si voy a ello, se pierde entre las letras.

Me gustaría que esta entrada fuera una de las mejores entradas que he escrito hasta ahora, precisamente por que nadie la entienda.

CONCLUSIÓN:

Pensar en "no aferrarse" es "aferrarse". Pensar en cómo hacer para "no aferrarse" sin pensar, es "aferrarse".
Todo hecho discursivo es "aferrarse". Y todo hecho no discursivo también es "aferrarse".
La acción de cualquier cosa que se pueda realizar para "no aferrarse" es "aferrarse".
La no acción de cualquier cosa que se pueda no realizar para "no aferrarse" es "aferrarse".

Y en todo este lío, en toda esta confusión, jústamente vacío y en el centro de este círculo vicioso sobre el aferrarse, APARECE.

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martes, 5 de marzo de 2013

Despertando a la realidad del "yo".

Como podréis comprobar, este blog trata siempre de lo mismo. No hace más que darle vueltas al asunto tratando de cambiar unas palabras por otras, a fin de hacerte despertar de la enajenación a la que estás sometid@, estamos sometid@s.

Y siempre volvemos al mismo punto de partida, el fondo de la cuestión, lo que hace que sigas leyendo una y otra vez, o por el contrario abandones la lectura de este blog u otros similares para adentrarte en los cuentos de hadas, los ángeles y  arcángeles, energías de luz que nos iluminan a todos y alegrías perpetuas que nos llegan al corazón, abandonando así la realidad del mundo. Y el mundo es frustración. Pero nadie habla de la frustración. Las palabras de Siddharta, el Buda histórico resuenan en las redes sociales, pero sólo las elegidas por los "iluminados", las que te dicen que hay un futuro mejor, que tú puedes conseguirlo, mientras las personas son deshauciadas y puestas de patitas en la calle por gente que no puede ni imaginar qué es eso.
Y no quiero redundar en el pesimismo, pues el Budismo Zen no es pesimista, pero tampoco quiere transmitir una idea de "felicidad completa" cuando la vida de la gente, lo que han construido, se desmorona como una pared de ladrillos mal construida... jústamente así, una multitud de ladrillos, ahora muertos, inmóviles, sin nadie que los habite....



Considero que el Budismo Zen del día a día, es una esperanza para todos aquellos que acaban en la calle, sin hogar, deshauciados sin comerlo ni beberlo y con el odio hacia los que les han hecho eso. Y digo que es una esperaza, por que la mayor proeza que un hombre puede hacer, es descubrir que lo que le sucede no es una consecuencia de lo que le han hecho. Es cierto, lo que nos sucede particularmente a todos y a cada uno de nosotros, es sólo una cuestión de consciencia.

A ti te ha tocado ser el deshauciado.
A ti te ha tocado ser el maltratado.
A ti te ha tocado ser el deshauciador.
A ti te ha tocado ser el maltratador.

Por que sin esas cosas, sin TODAS, no habría una totalidad. Y sin esa totalidad, cómo es posible que hubiera una individualidad?
Qué crees que eres?
- Soy una buena persona. Pero eso es lo crees que los demás piensan sobre ti.
- Soy Jaime. Pero ese es un nombre que te pusieron al nacer.
- Soy elegante, distinguido, educado.... Pero eso es lo que algunas personas de esta sociedad piensan sobre ti.
Y podríamos seguir así hasta el final de los tiempos. Pero... ¿Qué somos realmente? ¿Quiénes sómos?
Pues podría decirte que nos definimos como un "yo", un centro. El centro de consciencia más grande del universo, más que el Sol.
Mi "yo" es lo más importante, es lo único. Es que sin mi "yo" no soy nadie. NADIE.
Y ahí está el problema, el miedo a no ser nadie...



Pues os voy a decir que no ser nadie es la cosa más fantástica que he podido descubrir en esta vida.
Claro que os preguntáis que si me ha dado un parraque, que si estoy loco. Pero descubrir que "yo" es sólo un movimiento en mi cabeza, una idea, me ha liberado de tener que "mantener" el estatus apropiado a mi "yo".
¿Y si no soy "yo", quién soy? Pero esa pregunta no tiene sentido, te lleva siempre al mismo sitio. HAY QUE CAMBIAR LAS PREGUNTAS.
¿Qué o quién soy, aceptando que "yo" es sólo una idea?
Pues la respuesta es la siguiente: NO ES LO QUE ERES, ES LO QUE NO ERES.
y... ¿Qué significa esto?
Pues significa que lo que eres es algo que nunca vas a poder contestarte, por que el ser humano, creador de las palabras y el léxico, creador del "pensamiento", no puede pretender definirse a si mismo.
La ley física dice que el "clasificador" no puede "clasificarse" a si mismo. El sujeto no puede ser objeto de su propia observación. Así que NO VAS A PODER DEFINIRTE NUNCA.
Pero si puedes definir lo que NO ERES, lo que te va a llevar por eliminacón, a liberarte de tu propio yugo definitorio.

Y no eres un "yo".
Y no eres un objeto.
Y no eres un sujeto.
Y no eres el observador.
Y no eres el observado.
Y no eres tu clasificación.
Y no eres el centro.
Y no eres la periferia.
Y no eres un centro de energía.

Y de nuevo, podríamos seguir y seguir hasta el final de los tiempos...
Entonces, tampoco puedo "clasificarme no clasificándome". Tampoco puedes. Si crees que el final de esta entrada es el "truco" para acabar clasificándote, para poder definir quién eres, estás muy equivocado.
Esta entrada tiene como fin decirte que la "no clasificación" no lleva a la calsificación. Lleva a la nada, al "nadie". Y resulta que puedes comer y beber, salir a trabajar o a la cola del paro, si ser nadie. Y siendo nadie,  no nos sentimos dolidos por nuestro orgullo, aceptamos las cosas como son y las que podemos cambiar las cambiamos para que nos beneficien. y no hay diferencia alguna entre "soy" y "no soy". Bueno, hay una diferencia, que habiendo averiguado que "no hay yo", podemos sentarnos a comprobarlo.
Y esa comprobación, que puede ser sentado o de pie, trabajando o comiendo, es la única forma de sentir la totalidad de los sucesos que acontecen, puesto que sin un "yo" que te llene de ideas la mente, estando ésta despejada, puedes comprobarlo íntimamente.
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viernes, 15 de febrero de 2013

Antes de despertar debes conocer la empatía.

"No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo."
-- Buda --


Una de los grandes problemas del género humano es la dificultad de ponerse en el lugar de otro, pudiendo así averiguar cómo siente la otra persona, en qué circunstancias lo hace y percatándose de en qué "punto" está.
Hay muchas personas que se prestan al juego de pensar cómo reaccionarían o qué harían si les pasase lo que a fulanito o menganito, pero siempre bajo el punto de vista de "si mismo".

Pero la idea de empatía no es esa, sino la de ponerse en lugar del otro, pensando como el otro, sintiendo como siente el otro. Y ese ejercicio se nos complica por que debemos utilizar nuestras energías en conocer al otro, en saber verdaderamente el cómo y el porqué del otro, preocupándose y averiguando toda la información que se necesite del otro, para así poder sentir y responder ante determinadas circunstancias si fuéramos el otro. Eso sí es empatía, y es difícil encontrar personas que se ocupen del otro de tal forma que les sea posible "comprender".



Y podéis pensar... ¿Qué gano yo siendo empático?
Pues la cuestión, es que esa no es una gran pregunta.
De hecho, mezclar "ganar" y "yo" en la misma palabra ya indica mucho del que pregunta.
La pregunta más bien sería algo como... ¿Quién gana siendo empático?
Esa es una gran pregunta, y la respuesta es... Todos.
Todos ganamos siendo empáticos.
Si yo pienso en cómo lo estarás pasando ante una cuestión de algún tipo, y me he preocupado de saber cómo eres y por ende, te has preocupado de decirme qué cuestión es esa, podré ayudarme a mi mismo, en primera instancia, por que veré que tu problema puede pasarme a mi, y yo sé como reaccionaría, y además sé como reaccionarías tu (u otros), así que tengo mucha más información para poder resolver el conflicto.
También podré ayudarte a ti, por que podré "entender" lo que te pasa y además podré darte otra visión si lo que te está pasando me pasara a mi mismo.
Todos ganamos.
Y la siguiente pregunta es... ¿cómo hago para desarrollar empatía por el otro?

Primero, debes contar con algo de tiempo para conocer bien a la otra persona, y si no tienes, buscarlo para poder "acceder" a esa información. Normalmente ese no es el problema, por que solemos empatizar con nuestros amigos, familia, personas cercanas, que ya conocemos. Y aún así normalmente no empatizamos con ello, no nos ponemos "en su piel".

Lo segundo, debes sentarte y contar tus respiraciones. Con ello no conseguirás iluminarte, pero podrás saber que "yo" y "el otro" es el mismo suceso. Si es el mismo suceso, ya no es una cuestión de ganar o perder, es una cuestión de "dejar que suceda", y la mejor manera de dejar que suceda es comprendiendo los sentimientos que tienen los demás sobre las vicisitudes de la vida.

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Los cambios...

 Hay un libro, creo que lo he comentado otras veces, que se llama "I Ching", el libro de los cambios ( o de las mutaciones). Su au...