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miércoles, 31 de agosto de 2016

"Tashaki" (III)

Jackovich no podía reaccionar ante la postura de aquél individuo, su forma de expresarse, su control y su calma.
¿Qué significa? -preguntó el soldado, apaciguando el gesto.

Que el sujeto conocedor, no puede conocerse a sí mismo como objeto conocido.

Un pequeño soplo de aire fresco recorrió los pasillo hasta Jackovich, limpiando el aire fétido y corrupto.

El arma cayó al suelo. Se disparó, alcanzando a Tashaki en el estómago.

Jackovich fue corriendo en auxilio del hombre, que desfallecía.



¡Lo siento! - exclamó entre sollozos- ¡Lo siento mucho!

Tashaki dijo: ¿Te das cuenta, de tu naturaleza? y murió. Allí quedaba un libro llamado "Shin Jin Mei" que recogió del suelo.

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Estoy buscando a alguien, estoy buscando algo. Lo tengo en la punta de la lengua, pero cuando casi lo tengo no puedo articular palabra. Me han dicho que en esta esquina vive un tipo, un maestro, alguien que libere mi espíritu de esta locura que me está comiendo por dentro.

Ahí vive un tipo, me han dicho que en esta casa. Voy a llamar a la puerta. Un hombre sale a recibirme:

- Hola, mi nombre es Jackovich.

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martes, 30 de agosto de 2016

"Tashaki" (II)



Entró en el habitáculo con el ojo en la mirilla de aquél arma de repetición, deseando que aquél individuo entrara en combate, lo suficiente para poder tener la excusa de acribillarlo a balazos.

Tashaki estaba sentado en sus talones, las rodillas apoyadas en el suelo, con las manos en ellas y las palmas hacia arriba. Los ojos entrecerrados expresaban quietud, calma y sosiego. Los hombros caían por su propio peso y todo expresaba que este hombre no tenía armas de fuego. Rumiaba un amplio sonido gutural que parecía salir de sus propias entrañas.
El sonido paró y los ojos de Tashaki miraron fíjamente a los de Jackovich.


El hombre habló:

¿A qué has venido, a matarme?


Jackovich no contestó. En su lugar le hizo un gesto, para que se echara a un lado.


Tashaki no se movió:

No soy tu enemigo, más allá de ti mismo -murmuró Tashaki-

Jackovich quedó perplejo. Jamás había visto una reacción igual en todos estos años de lucha.

¡Claro que eres mi enemigo, no tengas ninguna duda! -gritó Jackovich, reafirmando con el arma.


Entonces Tashaki exclamó: ¡Sea pues! Y siguió allí parado, como esperando la muerte sin ofrecer resistencia.
El hombre armado no sabía qué hacer, no podía matar a alguien así, a sangre fría.



Tienes una naturaleza -habló Tashaki suavizando su voz.

Es una naturaleza compasiva, que tiende la mano, que no quiere quitar una consciencia.
Sin embargo tienes ira, pero no forma parte de tu naturaleza sino de los condicionantes.

Jackovich bajó el arma. Recordó cómo su padre le mataba a hostias, cómo le hacía ver, año tras año de una vida mísera, que no valía nada, que era una especie de desecho humano y merecía los golpes.
Jackovich preguntó al hombre:

¿Cómo puedes saber cómo soy si no me conoces?

Ahora no eres un asesino, pues has bajado tu arma. 
La verdad es que no te conozco, así que esta sensación es como la un niño que descubre el mundo por vez primera.

¿Cómo puedes saber cómo eres, soldado, si no te conoces?

Se muy bien quién soy -arremetió el soldado con tono de duda.




La espada no puede cortarse a sí mísma, soldado -dijo Tashaki.   (continúa)

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lunes, 29 de agosto de 2016

"Tashaki"



La invasión estaba siendo fructífera. Jackovich hizo una incursión por la zona más deshabitada y logró entrar en un complejo abandonado, buscando algún enemigo al cual dar caza.

La oscuridad reinaba en todo el complejo, sus angostos pasillos olían a desecho, abandono y muerte.




Caían las gotas desde el techo, en la cara de Jackovich. Su piel endurecida por las inclemencias del tiempo, digna de un chusquero ejemplar, brillaba ahora por el agua que resbalaba por la historia, porque la piel tiene historia, memoria y recuerdos que mil lluvias no limpian.

Tenía una cicatriz al lado de un ojo, como digno combatiente en varias guerras, que le servía para contar sus batallas en aquella barra cutre del bar de su ciudad natal, cuando visitaba a la familia entre misión y misión.

Ahora no había historias, tenía miedo. Un miedo irreconocible hasta ahora, pues apestaba a muerte de un modo más latente, más palpable que otras veces. Los sentidos estaban abiertos a cualquier movimiento o sonido, proveniente de aquella maraña de pasillos oscuros.

Llegó a un ensanche y más adelante a una habitación clara, con luz diáfana.

Tras un vistazo, se dio cuenta de que allí había alguien.






¿Sería este su fin? (continúa)

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domingo, 30 de noviembre de 2014

Dualizando la dualidad?

Pese a que lo que aquí escribo sólo son opiniones y no pretenden tener la razón absoluta, si que he de decir a mi favor que estos post parten de la naturalidad y la espontaneidad y no de un afán por vender un libro, una idea o una escuela de meditación.

Hoy he leído un texto en el muro de una amiga de Ramana Mahrashi que decía:

"La liberación es el cese de todos los pensamientos y de la actividad mental"

No quisiera yo levantar ampollas, pues sé que este gurú es admirado y leído por muchos de los seguidores de este blog, pero no puedo evitar dar vueltas a esa idea en mi mente y pienso que es algo absurdo lo que esta frase dice.
La liberación nunca puede ser obtenida por una meta a alcanzar, puesto que la liberación es el cese de todas las metas y uno no puede "querer dejar de querer" estar atado.



Y mis pensamientos siguen ahí dando vueltas, pensando que cuando decidimos cesar la actividad, tomamos una decisión mental. Cuando tomamos la idea (y sólo es una idea, un tic en la mente) de cesar los pensamientos, además de hacernos uno con la idea y creerla, pensamos que eso puede ser posible algún día y con ello formamos una meta y un camino a seguir. Trazamos un plan. Y precisamente lo que quiere conseguir la liberación es dejar de trazar planes!
Es absurdo, del todo. Sólo puede partir esa forma de pensar del ánimo de vender felicidad, salud o qué se yo.

Y entonces surge la palabra más utilizada por gurús y monjes, por místicos de todos los pueblos: DUALIDAD.
Pero, no es la más burda de las dualidades, pensar que estamos atados y necesitamos liberarnos?
No es el mayor acto de dualidad diferenciar la dualidad de la no-dualidad?

Para algunas personas como yo, la cuestión es mucho más sencilla, espontánea y natural. No hablo de ser más entendido en la materia, ni esta más cualificado, ni siquiera de tener más experiencia. Los que pensamos que un camino de liberación no puede basarse en trazar un camino o meta, pensamos que realmente la importancia es el descubrimiento.

Descubrir que no hay camino de liberación es liberarte.
Descubrir que no hay plan o meta, es liberarte.
Descubrir la argucia de la mente para pensar de un modo u otro, es liberarte.
Descubrir lo que uno "no es" en vez de lo que uno "es" es liberarte.
Descubrir que por mucho que te examines, que te descubras, siempre habrá una parte imposible es liberarte.
Aceptar todo esto es liberarte y no hay transformación, ya eres un Buda.

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jueves, 29 de agosto de 2013

Entrevista a Maikeru Tenshi en su imaginación.

Esta entrevista fue realizada hace unos días en la imaginación de Maikeru Tenshi gracias a su super ego. El entrevistador aparecerá como una E y Maikeru como MT. Pueden ustedes poner la personalidad que ustedes quieran al entrevistador, sólo se ruega que sea alguien importante, como Carl Jung, etc...

   E : Buenos dias Maikeru.

MT: Buenos dias, E.

   E: Se considera usted Budista Zen?

MT: Mi práctica es la del Budismo Zen, pero me considero más Taoísta que Budista. Aunque mi consideracion es sólo una maniobra de mi mente, como usted ahora.

   E: Qué es lo importante de la práctica para usted?

MT: Lo importante es no pensar en la práctica. Prestar atención en todo lo que se hace sin divagar.

   E: Y lo consigue?

MT: Casi nunca. Soy un principiante, recuerde que estoy imaginándome una entrevista como si fuera alguien especial.

   E: Entonces, qué mensaje intenta trasmitir usted en su famoso y galardonado blog?

MT: El mensaje está claro. Hay muchas personas que confunden la idea de meditación, la idea de amor, la idea de luz... mi intención es aclarar el error, pero desde la opinión personal, sin entrar en dogmas o verdades. Sólo son mis ideas respecto a este tipo de cosas.

   E: Y qué opinión le merece la luz, por ejemplo?

MT: La luz es esclava de la oscuridad. Si no hay vacío no hay lugar para la luz. La luz por si misma no tiene cabida en este mundo. Donde más luz hay es en el lugar donde uno sabe que la oscuridad, lo desconocido que habita en el ser, es totalmente invisible a nosotros.

   E: Hay católicos que le tacharían de "Satánico", tal como califican los escritos de la "new age" de Alan Watts.

MT: Si. Realmente lo que escribo es lo que Watts escribió en su vida de contemplación. Su forma de entender el mundo"descubrió" mi mundo. Lo del satanismo lo dejaremos para los enajenados.

   E: Es cierto que, como dicen muchos practicantes, el Zen es básicamente la meditación sedente?

MT: No estoy de acuerdo. Creo que la meditación sedente es además de una herramienta cognitiva y saludable de alto rendimiento, una forma de "pasar el rato". De nada sirve hacer seis horas de Zazen si cuando regresas a casa tienes problemas con tu pareja o familia. El Zen es una forma de estar en el mundo, que comprende tanto la compasión y la aceptación como la acción resolutiva de los problemas, desde la "no acción mental", si es posible. Lo que llamamos "Wu Wei" en el Taoísmo.

   E: Y por último... Cree usted estar iluminado?

MT: Por supuesto! Todo el mundo tiene esa semilla, puesto que "el mundo" no es algo individual o personal. Esa semilla es el propio mundo. Y dentro de esa semilla iluminada, hay oscuridades que aceptamos, pues el "ojo no puede verse a si mismo". El conocedor no puede ser objeto de su propio conocimiento. Así pues aceptamos la luz que nos descubre como realmente NO somos, o sea, como individuos separados y separadores, y aceptamos lo que se escapa a nuestro entendimiento, comprobando el hecho con la meditación o cualquier tipo de atención consciente, y aceptando que al no ejercer fricción o esfuerzo alguno para tal realización, a veces nos dejamos llevar por la mente y de ahí que esté teniendo lugar esta entrevista inventada. Realmente no hay nada que alcanzar, nada a lo que aferrarse.

   E: Pues fue un placer entrevistarle, algo más que añadir?

MT: OM.

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martes, 27 de agosto de 2013

Los sentires y la compasión.

Nuestra mente, de forma poderosa, intenta actuar de la manera que sabe, tal como su código genético le dicta que tiene que hacer. Debe clasificarlo todo, de tal forma que no quede nada sin etiquetar, medir, apartar y separar del resto de cosas. Cuanto más separación, más aumentamos nuestra imagen, la que tenemos de nosotros mismos, esa que está en nuestra cabeza y que "manda" en el resto, cual maquinista conduce su máquina.

Hemos llegado hasta tal punto, que no nos resulta difícil recurrir a clasificar algo tan "desequilibrado" como los sentires. Y digo "desequilibrado" por que un sentir en alza o a la baja es un mejor sentir que uno que está en el medio, donde el sentir "es" pero no se intensifica en demasía.

Y la mente nos susurra al oído que esos sentires no conocen la mente, no andan por esos andurriales, sino que parten de otro lugar, de otro sitio... El alma.
El alma es la forma más complicada de clasificarnos definitivamente, pues incluso permanece una vez hayamos muerto. Qué felicidad, ser eternos!
Y así todo cobra un sentido, mi mente hace funcionar mi cuerpo, mi alma hace funcionar a mi mente, por lo que en primera instancia siempre habrá un alma ahí donde poder agarrarse, falle lo que falle. Y esos sentires los proporciona el alma, y la mente, aquella que codifica nuestros órganos "sensitivos", queda en un plano convenientemente apartado y clasificado, una vez más.




Pero yo me resisto a pensar de ese modo, me niego a pensar que la mente no es la creadora de todo lo que acontece, incluso de nuestros sentires más profundos, que se alían con nuestras sensaciones físicas y nos empujan a crear la poesía en las palabras, la lágrimas y las risas, las emociones que te abarcan el pecho.

Esos sentires son un producto de nuestra mente, realmente?

Pues si partimos de la idea fundamental de que nuestra imagen del "yo" es una ilusión, llegamos a la conclusión de que los sentires son otra creación de ese "yo", que necesita alimentarse de placeres, sentimientos de todo tipo, clasificarlos de forma positiva o negativa y cuanto más fuertes sean, mejor.

Si realmente nos hacemos cargo de que la idea de un "yo" no es más que la idea, nos debemos hacer cargo de que la mente es la constructora de todo lo que ese "yo" siente, y más allá de lo que fuera de ese "yo" siente, por que lo sentimental, es parte del juego, del patrón de la vida, puesta ante ti en esa mente.

Y surgen muchas preguntas, muchas dudas al respecto, pues... ¿Cómo vamos a vivir sin sentir, sin poder agarrarse a esos sentires que parten del alma?
No podemos, no debemos. Pero para que las palabras no nos lleven a terrenos pantanosos, podemos cambiarlas para así poder conceptualizar todo esto de tal forma que se pueda entender mejor.

Y aparece al palabra COMPASIÓN. (no confundir con la pena o lástima occidental)



¿Qué sucede con la compasión?

La compasión es una clasificación mental más, pero que nos acerca a la idea del sentir sin necesidad de que provenga de un alma, de algo "con personalidad" por que no hay personalidad en este universo. Simplemente, no existe. Vivimos en un mundo donde la realidad que subyace, lo que los Budistas llaman "la realidad última" no entiende de personalidad, pero si que "genera" mentes que tengan la posibilidad de "personalizar" el universo mismo. Y de este modo no personal, sin substancia y sin adjetivos la compasión se puede mover libremente, aunque sepamos que su significado también es un manejo mental. Por que la compasión es la delicadeza con la que el León abre sus piezas para comerlas, el mosquito inserta el aguijón en una piel o realizas un movimiento"no-mental" cuando alguien a tu lado va a caerse. Esa esencia natural que tiene cada individuo, cada ser, es la compasión. Y aunque para funcionar no necesite la mente, sólo vamos a poder "observarla" con la mente. Pero es un "sentir" (si queremos llamarlo así, nos alejamos de la idea real) impersonal, que no conoce substancia ni condicionamientos y sobretodo, no es "desequilibrado". No nos llenará el pecho de felicidad ni nos hará descender a las profundidades. Es un sentimiento equilibrado, sereno y no es nuestro, ni tuyo ni mio, es universal. Si intentas mentalizarlo, si intentas darle cualquier valor, pierdes el concepto.

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sábado, 24 de agosto de 2013

La vuelta, causa de depresión.

Los cambios que ocurren en nuestra vida, tales como el fin de las vacaciones, crean en nosotros sensaciones muy claras, como ligeras ( o no tanto) depresiones, languidez, ansiedad o un estado de "expectación" ante lo que significa volver al tedio y al día a día.

Y es algo normal en este tiempo, volver a plantearse (como siempre hacemos en esta época del año y al final de él) metas y caminos por los cuales caminar de forma decisiva y sin que el pulso nos tiemble. Siempre suele suceder que a los pocos días de haber vuelto, ya nos hemos olvidado de estas metas propuestas por nosotros mismos para intentar dejar escapar en esas ideas, el fruto de nuestra frustración de vivir de una forma que no queremos.
Nunca estamos de acuerdo con lo que hacemos, cómo vivimos, qué tipo de relaciones tenemos... y volverá a pasar otro año más del mismo modo, con las mismas ideas.

La propuesta que pasa por estas páginas no es la del Budismo Zen, ni del Hinduismo, ni siquiera de cualquier otra filosofía Oriental u Occidental, sino que es la propuesta de un individuo que está en el mismo lugar que todos vosotros, con el mismo problema vital y con una pequeña semilla que crece en su interior, una que todos tenéis y que podéis aprovechar desde ahora mismo... yo lo voy a hacer.


Tienes dos maneras de hacer las cosas, y el resto de ideas que puedas presentarte a ti mismo no causarán otra cosa que frustración u otra vuelta más en el círculo vicioso de tu vida (Samsára).

La primera forma de actuar ante el tedio es eliminarlo. Esto tendrá unas consecuencias en tu vida y debes tomarlo en cuenta, saber si estás dispuest@ a aceptar lo que pueda suceder de tus acciones. Puede ser tu trabajo, pues aunque ahora mismo es como un tesoro, es cosa de cada individuo y nadie debiera entrar a valorar esto, lo que hace en el lugar donde pasa muchos años de su vida. Acepta las consecuencias, por supuesto. Puede ser tu matrimonio, una amistad o cualquier cosa que te haga dar esa vuelta en el círculo anual de tu existencia.

La segunda forma de actuar ante el tedio es eliminar LA IDEA. Esto tendrá unas consecuencias en tu vida y debes tomarlo en cuenta, saber si estás dispuest@ a aceptar lo que pueda suceder de tus acciones.

Ya se que en ambos caminos debes elegir ciertos puntos que pueden llevarte al mismo lugar, O NO. No lo sabrás.

Y sólo tienes esas dos opciones amig@, no hay más. La tercera es la vuelta al Samsára, al círculo vicioso que año tras año te va envolviendo en cinta de frustración.

Como veis, ya he vuelto para pincharos un poco ahí donde más duele, pero si os sirve de algo, los pinchazos también me van a doler a mi.... Ay!

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miércoles, 3 de julio de 2013

Gurús y otras hierbas.

Cuando abrimos la página de Facebook, Google plus o Twitter, entre otras redes sociales y empezamos a ver las publicaciones, lo primero de lo que nos percatamos es de la cantidad de referencias y frases de los principales gurús de las últimas décadas.

Pero, ¿Qué es un gurú?
Pues a mi me parece una buena definición decir que un gurú es un maestro que sirve para todos.
El maestro perfecto, que tiene la solución para los problemas del mundo y no importa si una persona tiene una forma de sentir u otra. Y eso es lo que critico siempre, ya no de los gurús sino de la "parafernalia" que ha habido (y sigue habiendo) detrás de ellos.

Hemos de separar de la clasificación de gurú, al maestro que pudiendo serlo de todo el mundo, aplica diferentes puntos de vista o soluciones para según qué alumno.
Uno de los maestros más admirados por mi en la distancia, es Dokushô Villalba.
El maestro Dokushô deambula entre la tranquilidad mística y la lógica científica, entre la paz y serenidad y la lucha en la calle, en las protestas por deshaucios, al lado del más débil.



Un aspirante a gurú del siglo pero que no tenía ninguna de las características de un gurú, es Alan Watts. Filólogo de lengua inglesa y sacerdote anglicano, absorvió todas las filosofías orientales y sin llegar a calificarse como budista, creó reflexiones acerca del pensamiento oriental, sus religiones y lo más importante, las traducciones que pueden hacer que una palabra o frase china signifique sutilezas muy diferentes. Este personaje me parece una de las personas más relevantes del siglo veinte y que sus conferencias y escritos aún no han dicho la última palabra pues me parece que tienen las claves para convertirse en la "verdadera comprensión de la filosofía oriental en occidente".



Luego tenemos al gurú mas importante de todos y que más ha influido en los occidentales mas "aventajados", Judi krishnamurti. Sus conversaciones con David Bhom tuvieron un éxito arrollador en la época y repasándolas podemos ver a un señor totalmente natural, contando los misterios de la mente como si él mismo los hubiera escrito. Lo menos "atractivo" de Judi, es el negocio que ha quedado después de su muerte, y su tienda online que tiene una gran oferta en conversaciones grabadas en video.



También es un gurú para valorar el llamado Osho, cuya parafernalia no ha hecho falta que trascendiera después de su muerte, sino que él mismo cuidaba con detalle esas batas y ese "arrastrado" en las palabras como si le fueran diciendo la palabra santa desde el cielo. He de decir, que tengo libros de Osho y que muchas de las cosas que dijo me han abierto puertas a nivel de consciencia. Pero claro, es que habló mucho.



Luego hay muchos otros, como deepak chopra, muy televisivo él, que no tapa su parafernalia al mundo de las comunicaciones y cuyos dividendos (imagino) van aumentado año tras año.

Los hay mas o menos estrambóticos, de todos los tamaños colores y condiciones, a elegir por el público.
Todo sea para evitar sentarse a sentirse.
Busquemos la mejor frase, las letras que nos puedan llevar al éxtasis, que nos hablen de amor y felicidad y que nos eviten pensar en la tristeza y soledad.
Apagamos la tele y nos vamos a las redes sociales a la búsqueda del mejor gurú, enfocamos la atención en quién nos vende mejor la moto....
Que todo sea por no tener que sentarse y sentirse...
Es muy aburrido tener que sentirse y en ese lugar tan alejado de la mente no hay metas, éxitos, luces ni nada de lo que buscamos. Pero seguimos leyendo lo que nos dicen tales gurús, y nos saltamos las frases que nos dicen....

"no busques, ya lo tienes".

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lunes, 10 de junio de 2013

Auto-sanación, mito o realidad?

Hace unos días realicé un curso intensivo de Reiki de primero y segundo grado. Pese a mi escepticismo, quise realizar estas prácticas, por que desde pequeño cuando alguien tenía dolor, mi primera intención siempre ha sido poner las manos encima del individuo en cuestión.
Muchas veces el dolor desaparecía y otras no, y yo siempre me pregunté cuan poderoso era el efecto placebo en las personas o cuan poderosa era mi intención o mi deseo de que mejoraran en su dolencia.

El hecho es que lo que encontré en esa reunión fue un grupo de personas, cada uno con unas determinadas creencias más o menos esotéricas, mas o menos apegadas al chamanismo o rituales. Todas ellas querían lo mismo, aprender a canalizar una supuesta energía proveniente de algún lugar y que podía curar a otros.


Lo cierto es que no podemos negar que nuestra composición física más allá de las partículas, más allá del átomo y del quántum, es forma y vacío. Y esa forma-vacío bailan. Y ese baile fricciona ocasionando una energía que no es otra que el motor del universo. Y esto lo digo yo y toda la maraña de científicos que han desfilado por esta existencia desde Albert Einstein.
Y toda esa energía que no se diferencia en absoluto con la energía que desprende un Sol (bueno, el Sol desprende mucha más por que sus formas vibran a velocidades mucho más altas y su densidad es muy diferente) es la que crea este mundo y más aún, hasta me atrevería a decir que "toda la energía que es creada en este universo, no es creada por objetos sino por acontecimientos".
Y así, de este modo, "somos".

Pero está claro que una cosa es "ser" energía y otra cosa muy diferente "canalizarla" para conseguir algo, como curar o mejorar a las personas. Claro que si las personas resulta que no son realmente personas, sino que son acontecimientos tal y como es todo lo existente, la cosa cambia un poco.
¿Que tiene que ver esto con los símbolos "mágicos" que emplea el Reki? - no tengo ni idea.
Sólo sé que un señor llamado Mikao Usui redescubrió despues de muchos siglos, una técnica ancestral oriental que se obtuvo por medio de largas meditaciones.
Está claro que hay muchos halos de misterio en todo esto, pero como buen practicante Zen, a mi me importa la acción. Así que me decidí a probar lo que pasaría si a una persona normal como yo, con impulsos sanadores, se le da la correcta formación para aliviar a las personas o simplemente para aplicar energía a cualquier cosa-suceso.

La teoría fue difícil de asimilar al principio, pero en sólo una tarde aprendí los tres símbolos (uno de primer nivel y dos de segundo nivel) y esa misma tarde me abrieron el canal para poder acceder a esta técnica ancestral.

La mañana siguiente fue una mañana de prácticas, de cómo se debe hacer para que el paciente esté cómodo y cómo se hacen las sesiones para que todo salga a pedir de boca. Fue muy emotiva, está claro que se removieron sensaciones en esa sala. Los abrazos tenían más calor, hubo amor en esa sala, donde cinco personas desconocidas se abrazaron en comunión con sus inquietudes, sus miedos y apegos, sus penas...

Y eso fue todo, esa fue la magia de Reiki. Os parece poco?
Me parece muchísimo más importante que cinco desconocidos de ideas diferentes se "quieran" aunque sólo sea por un momento que toda la energía curativa del mundo, por que es precisamente esa energía, la del amor y los abrazos fraternales la que salvará al mundo de su delirio.

Si queréis saber más, como por ejemplo el tipo de sensaciones que noté, si ha cambiado algo mi vida o si voy curando a diestro y siniestro por ahí, os diré sólo una cosa... Ese curso de Reiki aumentó mi grado de consciencia, he de reconocerlo. Desbloqueó un nudo que tenía dentro y que no sabia cómo soltar.
Ahora bien, que penséis que fue "la magia" del Reiki, o que fue la positividad y la energía de un grupo de personas de bien, es sólo cosa vuestra.
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martes, 12 de marzo de 2013

Despertando a la realidad de aferrarse.

¿Por qué decimos que nos aferramos? Porque es lo que las personas hacen con las ideas, las pasadas y las futuras.
¿Cómo podemos dejar de aferrarnos? No podemos. Y cuando digo "no podemos", me refiero a que el simple hecho de poder, significa intención. Y en el momento que intentamos no aferrarnos, nos aferramos a esa idea. Si, ya se que es complicado no aferrarse, pero... ¿Por qué debemos dejar de aferrarnos?

Hace mucho tiempo que pienso que las cosas han de suceder de forma espontánea, y cuando digo "han de suceder" no digo que hay que esperar que las cosas sucedan, sino que las cosas suceden de igual modo, sean provocadas por nosotros o no.
Y la forma de dejar de agarrarse es simplemente no planear que hay que hacerlo, o sea, que no forme parte de tus ideas el hacerlo, aunque el pensar en la forma para que no forme parte de tus ideas ya es aferrarse, verdad?


No se si esta entrada os va a parecer un dialogo para un besugo, yo. Pero me gustaría que os dierais cuenta de que no puedo plasmar mi idea del "no aferrarse", sin plasmar también la de "aferrarse". Y eso es muy importante, por que damos normalidad y equilibrio a esa idea. Siempre que hay un principio de algo, existe el mismo principio de lo contrario, por lo que ahí está la clave. Y como veis, sólo puedo acercarme a ese pensamiento por que si voy a ello, se pierde entre las letras.

Me gustaría que esta entrada fuera una de las mejores entradas que he escrito hasta ahora, precisamente por que nadie la entienda.

CONCLUSIÓN:

Pensar en "no aferrarse" es "aferrarse". Pensar en cómo hacer para "no aferrarse" sin pensar, es "aferrarse".
Todo hecho discursivo es "aferrarse". Y todo hecho no discursivo también es "aferrarse".
La acción de cualquier cosa que se pueda realizar para "no aferrarse" es "aferrarse".
La no acción de cualquier cosa que se pueda no realizar para "no aferrarse" es "aferrarse".

Y en todo este lío, en toda esta confusión, jústamente vacío y en el centro de este círculo vicioso sobre el aferrarse, APARECE.

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Los cambios...

 Hay un libro, creo que lo he comentado otras veces, que se llama "I Ching", el libro de los cambios ( o de las mutaciones). Su au...