Siempre leo frases del tipo "Deja de mirar las sombras y céntrate en la luz" y en mi cabeza enajenada vuelvo a dar vueltas y vueltas a la misma cosa que Alan Watts nos mostraba en sus escritos y por lo que muchas figuras de la iglesia o incluso personas laicas con intereses "neoliberales" han tachado de "ocultismo satánico", la oscuridad como principio.
Después de un parón de meses y con pocas ganas de escribir, me siento para deambular un poco sobre este tema que tantas frases nos da a lo largo del día. El bien contra el mal, la luz contra la oscuridad... Es como coger una moneda y hablar de "cara contra cruz" cuando es evidente que "sin cara no hay cruz" o "sin cruz no hay cara". Esta interdepencia indiscutible en una moneda, aparece difusa cuando hablamos de luz y oscuridad, un fenómeno claramente teísta, dual y separador.
Y debería ser una reflexión de todos aquellos "iluminados" que nos esputan a diario sus luces pero que callan sus sombras, como quien no tiene esa clase de cosas.
Y de las sombras se aprende, si las examinas con detenimiento y distancia personal. Y en las sombras debemos andar, recorrer ese camino poblado de accidentes de avión, decadencia social y política que nos lleva a un presente árido y un futuro espectacularmente sórdido, dolores (más de lo habitual) en zazen, dándote cuenta que algo no funciona bien. La postura se hace más complicada, pasan los días y encontramos excusas para no sentarnos...
Y nos damos cuenta, como en un flash (de luz) que debemos aceptar esta oscuridad, esta desinformación del todo para establecer comunicación de nuevo con el yo inexistente, observarlo y compadecernos de él. Y dejar que pase... ya pasará.
He aquí la oscuridad, os presento ese negro absoluto, sin pudor. Sé que volverá la luz y deberé andar el mismo camino que con este vacío, con distancia y sin apego.
No hay foto hoy, sólo negro.
----------------------------------------------------------------------------------------------------
Mostrando entradas con la etiqueta luz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta luz. Mostrar todas las entradas
miércoles, 25 de marzo de 2015
sábado, 15 de noviembre de 2014
Escribir sobre la muerte.
Este fin de semana he tenido una experiencia de pérdida de un ser querido. Y resulta curioso cómo nos enfrentamos a ello de una manera u otra, dependiendo de nuestra educación, dogmas, percepción social y sobretodo, nuevos descubrimientos.
Mi experiencia con la muerte siempre ha sido lejana, por suerte. Salvo un par de experiencias, sigo teniendo a la "gente importante" en mi vida, pero este fin de semana una de esas personas ha dejado de vivir. Y en todo este momento, en este cúmulo de "cosas que hay que hacer" para llevar a buen puerto el "apaño" de un cuerpo muerto, no he dejado de pensar en nuestro principal problema como mentes pensantes: la identidad.
He estado repasando el recuerdo de estos años cuando he paseado por el campo y por mi afición a la fotografía "macro" he observado muy atentamente una flor espectacular, con una gran fuerza natural en color, tamaño y firmeza. Un par de días después esa hermosa flor estaba marchita, completamente seca. Y esa observación de la flor me lleva a pensar que ésta es idéntica a otra flor de un poco más allá. No es más especial una flor que otra y sin embargo sí es más especial una persona que otra. Tenemos recuerdos, vivencias que nos transportan al pasado y nos quedamos ahí parados metiendo nuestra cabeza en esa idea, en esos recuerdos. Y está bien, pero nos conduce a la frustración, a la pena.
Y con todo el cariño que le tengo a esa persona, hoy desaparecida, no puedo dejar de pensar que todo el asunto viene por ese "yo" que sigue en nosotros y que ponemos en los demás. Y ese "yo" no acaba en la muerte, sino que nunca existió!
Nunca hubo un "yo", tal como la flor. Y la flor ya marchita, que una vez brilló y lució sus colores, ahora está en modo "off" porque escribir sobre la muerte es escribir sobre la vida, y sin un "off" no podría haber un "on".
Y pensar que su alma quedará descansando en un sitio u otro o entrará en otra "funda" corporal es querer seguir manteniendo esa idea de "yo" hasta el fin de los tiempos sin querer que haya un "off".
Ya no está ahí, nunca estuvo. El ser ya no es. El cuerpo vivo ahora está marchito. La naturaleza sigue expresándose.
Pero no podré evitar recordar a mi familiar querido, sin dolor, dándole así en ese momento, un nuevo "on".
-------------------------------------------------------
OM MANI PADME HUM
------------------------------------------------------
Mi experiencia con la muerte siempre ha sido lejana, por suerte. Salvo un par de experiencias, sigo teniendo a la "gente importante" en mi vida, pero este fin de semana una de esas personas ha dejado de vivir. Y en todo este momento, en este cúmulo de "cosas que hay que hacer" para llevar a buen puerto el "apaño" de un cuerpo muerto, no he dejado de pensar en nuestro principal problema como mentes pensantes: la identidad.
He estado repasando el recuerdo de estos años cuando he paseado por el campo y por mi afición a la fotografía "macro" he observado muy atentamente una flor espectacular, con una gran fuerza natural en color, tamaño y firmeza. Un par de días después esa hermosa flor estaba marchita, completamente seca. Y esa observación de la flor me lleva a pensar que ésta es idéntica a otra flor de un poco más allá. No es más especial una flor que otra y sin embargo sí es más especial una persona que otra. Tenemos recuerdos, vivencias que nos transportan al pasado y nos quedamos ahí parados metiendo nuestra cabeza en esa idea, en esos recuerdos. Y está bien, pero nos conduce a la frustración, a la pena.
Y con todo el cariño que le tengo a esa persona, hoy desaparecida, no puedo dejar de pensar que todo el asunto viene por ese "yo" que sigue en nosotros y que ponemos en los demás. Y ese "yo" no acaba en la muerte, sino que nunca existió!
Nunca hubo un "yo", tal como la flor. Y la flor ya marchita, que una vez brilló y lució sus colores, ahora está en modo "off" porque escribir sobre la muerte es escribir sobre la vida, y sin un "off" no podría haber un "on".
Y pensar que su alma quedará descansando en un sitio u otro o entrará en otra "funda" corporal es querer seguir manteniendo esa idea de "yo" hasta el fin de los tiempos sin querer que haya un "off".
Ya no está ahí, nunca estuvo. El ser ya no es. El cuerpo vivo ahora está marchito. La naturaleza sigue expresándose.
Pero no podré evitar recordar a mi familiar querido, sin dolor, dándole así en ese momento, un nuevo "on".
-------------------------------------------------------
OM MANI PADME HUM
------------------------------------------------------
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Los cambios...
Hay un libro, creo que lo he comentado otras veces, que se llama "I Ching", el libro de los cambios ( o de las mutaciones). Su au...
-
Consciencia es eso que te está sucediendo ahora, y es único. Es único porque sólo va a ocurrirte en esta vida, en esta existencia. A qué ...
-
Parece ser que últimamente sólo me acerco a este papiro a escribir, cuando suceden cosas de cierta importancia en la vida de este escriba, ...
-
Me pregunto, sin animo de obtención, cuántas barreras se han de superar o cuánta perseverancia se ha de tener para caminar por el óctuple se...

