miércoles, 27 de febrero de 2013

Guía zen para dejar de fumar (I).

He decidido volver (ya lo hice en otro blog) a escribir una guía para dejar de fumar por varias razones.
La primera es por que después de tres años y medio sin consumir tabaco, mi percepción sobre lo que hice y cómo lo hice, puede ayudar a otras personas amigas, que no conocen "el método" o simplemente que intentaron realizarlo en algún momento y no dio el resultado esperado.

La segunda razón es la de una reafirmación a mi conducta, puesto que hace tan sólo unas semanas empecé el mismo método para "dejar de morderme las uñas", una asignatura que tenía pendiente desde que tengo uso de razón. Por supuesto y salvo adicciones excesivamente enraizadas hasta el punto de no reconocer la cuestión, este método sirve para todo tipo de adicciones físicas como psicológicas.

Quiero decir también que esta guía es extremadamente sencilla y sólo funciona si tenemos en primer lugar una verdadera transparencia con nosotros mismos para reconocer la adicción y además tener ese sentimiento de " me gustaría dejarlo", pues quien esta la mar de contento con su adicción sea cual fuere, no está en el punto de claridad suficiente para comenzar este tipo de "terapia".

Uno tiene que estar convencido de que, en el caso del tabaco por ejemplo, no quiere gastar barbaridades de dinero en "nada", ni quiere machacar su salud con ello, ni quiere (y esto es lo más importante) ser esclavo de una cajetilla. El condicionamiento al que uno se ve sometido cuando es fumador es un yugo que no deberíamos permitir, y por todo esto, decididamente, vamos a dejar de hacerlo.



Primero de todo, hay que practicar durante un par de semanas la meditación tal y como lo expuse en otra entrada. Esto nos va a aportar lucidez, enfoque y sobretodo el control de la ansiedad, tan importante al principio del síndrome de abstinencia.
Una vez hayamos estado dos semanas ( en las que seguimos,fumando, claro) practicando, habremos alcanzado un mínimo grado de enfoque y concentración mínimos para poder empezar.

El mono o síndrome de abstinencia dura tres días. En este tiempo, nuestra sangre contiene nicotina y sumado a la abstinencia psíquica, podemos decir que son los peores días. Nuestra primera meta será pasar esos tres días. El agua es fundamental y también que la familia y personas cercanas sepan de tu idea de dejar de fumar, pues el mal humor y las rabietas sin ton ni son, serán habituales. Pídeles paciencia para que no te "sigan el juego" de los enfados, eso es importante. Bebe mucha agua, toda la que te apetezca, pues la garganta se despierta de su "anestesia" ya que la nicotina produce ese efecto, y ella te arderá como si tuvieras ahí una herida.
Los caramelos son peligrosos, pues corres el peligro de "cambiar de adicción", así que si los tomas ( yo lo hice) recuerda que después deberás "dejarlos".

Como la meditación te habrá entrenado el enfoque y la atención, la cuestión los tres primeros días, es pasarlos sea como sea. A medida que pasen las horas, las ideas de que en realidad es una tontería dejar de fumar te inundarán: -que sería mejor dejarlo para otro momento, que ahora vienen unas fiestas y caerás, y entonces el esfuerzo no habrá válido la pena.... 
Todo serán ideas sobre lo tonto que has sido empezando justo ahora. Pero al igual que la meditación, las ideas son sólo ideas, y las dejas pasar sin imbuirme en ellas. 
Tu no eres las ideas, sólo las observas como un científico observa una pequeña partícula al microscopio, la mira, la estudia, pero no se involucra... No va con él. Del mismo modo, las ideas que suceden en tu cabeza, no van contigo, igual que vienen, se marcharán. Debes aguantar esos tres días, como si hubieras nacido para eso, para esos tres días. Todo tu cuerpo, tu ADN , debe estar enfocado en pasar esos tres días sin fumar. A medida que pasan las horas, las ideas se hacen más fuertes. La idea de tu gusto por fumar te embargará y te preguntarás qué estas haciendo si a ti te encanta y tu tienes el control de la situación, fumas por que te da la gana.
Tu "trato" con esas ideas van a definir si vas a poder aguantar esos días o no. Si tomas distancia y no las tomas en cuenta BAJO NINGÚN CONCEPTO, triunfarás y pasarás primer nivel. Si por el contrario "te crees" las ideas que la química del cerebro te espeta, estas perdido.

Los mareos esporádicos no ayudan a sentirte bien, incluso los sudores te persuaden de tu empeño en dejarlo... No debes ceder, sólo son ideas que pasan por tu cabeza. La realidad es otra, "estás luchando contra el síndrome de abstinencia de una adicción".
Todo depende de ti. Como acordarse del tabaco o pensar en un futuro con humo en tu boca es la perdición y totalmente irreal, debes centrarte en el "ahora". AHORA no fumo. 



Y como siempre es AHORA.....
AHORA no fumas, y pasan las horas y AHORA no fumas......... Cuando te des cuenta, los tres larguísimos días habrán concluido y entonces pasaremos a la segunda fase.
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4 comentarios:

  1. Me encanta que escribas justo sobre este asunto ahora.
    Dejé de fumar el día 2 de Enero haciendo uso de la técnica que acabas de describir. En resumen, tomando distancia del personaje lo suficiente para que sea cual fuere lo que la mente dice que quiere, es sólo eso, una idea...
    Bueno, para colmo me he dado cuenta de que no hay nadie ahí que quiera nada, pero esto es "harina de otro costal".

    Un placer Mikeru.

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    1. Pues me parece, Aviló, que estás en el "punto adecuado" para conseguirlo sin problemas. Mi fuerza desde aquí. Por otro lado, el descubrimiento de "lo que no eres" tiene mucho que ver en esto y en todo. Un cariñoso abrazo!

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