sábado, 23 de febrero de 2013

Antes de despertar debes conocer la risa.

Desmitificar el término "felicidad" puede ser una tarea compleja, muy compleja.
Todos los seres humanos hemos clasificado la idea de felicidad del mismo modo que hemos clasificado el "yo". Algo que se fabrica desde el pasado y que, en el caso de la felicidad, se engrandece en el futuro, pero que pasa muy brevemente y de forma insignificante por el "ahora".
Nos ha pasado que un día lo pasamos tan bien que tiempo después lo recordamos como un hecho grandioso, irrepetible. Pero en el momento, realmente no fue tan épico. Si lo hubiéramos sabido, si por comparatíva temporal hubiéramos tenido constancia de que sería irrepetible, lo hubiéramos degustado más en aquél presente... pero no lo sabíamos.

Bien, como podemos darnos cuenta, con la idea de felicidad el "ahora" queda más bien difuminado y es más bien la construcción de una imagen mental, algo que está por llegar, lo que hace que la felicidad sea tangible y real. O por el contrario la idea de que "cualquier tiempo pasado fue mejor" ayuda también a mitificar la idea de felicidad en nuestras vidas.


Como podéis ver a diario en las redes sociales, los cartelitos de felicidad abundan. Está muy de moda (y no es más que eso) decirnos que la felicidad está en nuestras manos, que es posible alcanzar el tan apreciado objetivo. Y TODO ESO ES IRREAL.

Y ahora vais a pensar que soy un pesimista, que escribo para cortaros el rollo, pero si lo pensáis bien, mi mensaje es optimista por que os digo que cambiéis algo falso por algo auténtico y real.
La idea de felicidad es una quimera que únicamente nos emplaza a algo que puede suceder y mientras leemos los "augurios" estamos perdiendo lo único real en nuestras vidas... el "ahora". Y en el "ahora" no hay felicidad, sólo hay una cosa que nos permite querer abrazar la vida... la risa.

La risa es el desencadenante del pensamiento de felicidad, que nos lleva al pasado y al futuro. Pero la risa sólo vive en el presente, nos embauca y nos llena de gozo. Hay que reír, independientemente de los problemas que tengas, de el estado anímico en el que estés, la risa aparece en cualquier momento. Se tenga la situación que se tenga, la risa tarde o temprano, aparece. Debemos buscar personas (o cosas) que nos hagan reír, por que eso es lo más cerca de la felicidad que estaremos. De la felicidad real, en el "ahora".

Yo tengo suerte, en mi vida siempre hay personas que me provocan grandes carcajadas, y río a menudo. No importa si te hace reír un amigo, una situación o incluso un canuto de cannabis, las moralinas teístas y sin sentido dejémoslas para los cristianos que deberían agradecer a Dios haber "creado" tan singular planta.

Así que, vamos a abogar por la risa, ahora en este momento. Ríe navegante, rie todo lo que puedas, hasta tener agujetas.

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8 comentarios:

  1. O agujetillas, jeje. Estoy contigo, la risa es nuestra mejor compañera y siempre hay motivo para reir o... solo sonreir, siempre. Solo tienes que ser consciente de lo que te rodea en cada instante y encuentras el motivo, hasta cuando estas muy triste por dentro.
    Gracias amigo por recordarnoslo y por ser, en tantas ocasiones, el detonante para hacerme reir.
    Abrazotes

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  2. Yo rio, tú ries, él rie.... será por reir!!! jajajajajjaaja
    Y ese sistema inmunológico en alza y subiendo subiendo... primero con la sonrisa seguido de las risasssss.
    Mil gracias.

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  3. jajajaja gran entrada. La iluminación tiene más que ver con una carcajada que con andar cariacontecido en medio de una meditación.
    un abrazo

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