miércoles, 13 de febrero de 2013

Antes de despertar debes conocer el miedo.

Una de las formas de condicionamiento o presión a las personas es el miedo.
Pero... ¿Qué es el miedo?
Es difícil poder adjetivar la sensación de miedo, pero aún más difícil poder definir cual es su causa, puesto que cada persona se entrega a él de forma muy personalizada, y cada individuo tiene miedo a determinadas cosas o sucesos, y hay muchas de esas cosas o sucesos que causan miedo a muchas personas en común.

Así que vamos a mirar al miedo a los ojos, a enfrentarnos a él y una buena forma es hacer lo que siempre hacemos en este blog, tratar con distancia y observando bien, qué es y cual es su causa.

El miedo parte de una premisa general que afecta a todos los individuos: Los cambios.
Los cambios pueden definirse en varios niveles, por ejemplo los que nos ocurren a un nivel vital. La muerte, la pérdida de algo como por ejemplo la vista, o alguien, como un familiar, un amigo o nosotros mismos... pero si os dais cuenta, el miedo no aparece en ese momento de pérdida, sino cuando aún no ha sucedido y lo pensamos. Pensar en nuestra muerte, en la de un ser querido o en la pérdida de la visión o las piernas, o el cambio que supone contraer una grave enfermedad, nos da muchísimo miedo. Y es lógico, pensar en esas cosas da miedo, sin lugar a dudas. Pero... ¿Por qué lo pensamos cuando no ha ocurrido aún? ¿Qué sucede en nuestra conducta mental para acceder a ese tipo de pensamientos?
Las respuestas pueden ser muy complejas, pero es indudable que una de las razones subyacen en el género humano y que siempre negamos es el efecto que causa pensarlo, la sensación de miedo nos es necesaria, de algún modo. Ese miedo nos mueve, nos hace apasionarnos por la vida, salir corriendo a la calle a comerse el mundo, correr por la vida, el "Carpe Diem" no es más que el miedo al cambio, a perder el "status quo"...

Y ese pensamiento tenebroso que idealizamos por que aún no ha sucedido y es posible que no nos suceda jamás (salvo lo inevitable), es lo que nos mueve en el mundo.
Y es un error, por que vivir con miedo es la forma más estúpida de vivir, y me incluyo por que todos tenemos miedo a algo, aunque hayamos perdido el miedo a otras tantas cosas. Es una de las conclusiones a las que podemos llegar hoy; todos tenemos miedo a algo.

Pero me gustaría poder llegar a más conclusiones, como la de la manera de mirar al miedo a los ojos, enfrentarse a él, para poder vivir de una manera más equilibrada y quizás menos apasionada, pero mucho más llena, sabiendo que tenemos la opción de combatirlos, si queremos.
Una de las maneras de enfrentarse al miedo, es hacer que suceda. Está claro que no queremos morir, ni perder las piernas, pero podemos combatir el miedo empatizando con la situación a temer.

Aunque los miedos que tenía de joven eran muchísimos y muy variados y los esfumé hace tiempo, hay un miedo que estoy tratando de enfrentar. Mi miedo a lar arañas es legendario, con lo que hace unos años y teniendo la oportunidad de acceder a ellas, me propuse empezar a mirarlas, luego a cogerlas con guantes y luego sin ellos. He de decir que ha podido rebajar ese miedo hasta un punto muy bueno y podría asegurar (aunque no lo he comprobado) que excepto alguna especie especial de araña, podría dejar incluso que se pasearan por mi cuerpo sin miedo alguno.



Pero también entiendo que los navegantes, ante esta nueva idea de enfrentar el miedo, sientan aún mayor rechazo. Es cierto que hay ocasiones en las que todos deberíamos "probar" por ejemplo en pasar un día con los ojos vendados, sólo para enfrentar el miedo y además para empatizar con las personas que están en tal situación (y que curiosamente tiene otros miedos pero no ese).
La prueba de la silla de ruedas por un día nos daría una visión impactante de cómo la sociedad no está dispuesta para "no andar" y además sentiríamos que a la hora de conducir hay que hacerlo de otra manera, para evitar que nos suceda y que les suceda a otros.

Para los que sus miedos les hagan echarse hacia atrás de forma compulsiva y no sirva el pensamiento de que "el miedo no es la realidad, sólo una idea de cambio", deben acceder a su "puerta de atrás" como hace un Hacker en un ordenador.

Sentarse y contar respiraciones puede ser una solución, si bien no para alcanzar ninguna iluminación especial,  si puede ayudarnos a "conducir" el miedo por caminos en los que podamos enfrentarnos a él, puesto que tarde o temprano deberemos hacer aquello que nos da tanto miedo, irremediablemente.

Si logramos dejar un espacio entre el miedo y nosotros, si nos damos cuenta de forma "empírica" que sólo es la idea de cambio lo que nos da miedo, si logramos coger ese miedo y observarlo como un joyero observa una esmeralda, con su lupa, de forma cuidadosa, y si después nos entregamos al miedo, nos entregamos a la situación y de forma totalmente espontánea "dejamos que suceda", el miedo desaparecerá de forma irremediable para alojarse en alguna otra parte de nuestra mente, para así poder experimentar "eso tan terrible" en alguna otra cosa en nuestra vida.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------



5 comentarios:

  1. Me imagino un cuerpo lleno de arañas encima de él y, me produce escalofrío..

    Andare hacia adelante hasta que llegue a conseguir paz con mis propios miedos...
    Gracias

    ResponderEliminar
  2. pues el mio es a las serpientes...y curiosidades de la vida me he cruzado con algunas en el campo, en eso momentos las dejo pasar y ya esta...todo pasa.
    un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. asi es Antonio, siguiente paso. coge una bajo supervisión (que no sea venenosa, claro) te sorprenderán estos animales. Atrévete y enfrenta el miedo. Abrazos.

      Eliminar
    2. bueno provaré aunque más adelante

      Eliminar