martes, 19 de febrero de 2013

Antes de despertar debes conocer la amistad.



Esta entrada quiere ser una dedicatoria a todos mis amigos. A los que, estemos cerca o lejos, hayamos tenido más o menos contacto, entran a este lugar sin tapujos, leen lo que escribo y me escriben mensajes preguntándome que cómo estoy. Los que se preocupan de mi además de preocuparse de si mismos y de otros.
También es una dedicatoria a mis otros amigos. Los que fueron amigos, los que entran a hurtadillas a este lugar para leer lo que escribo, que su orgullo les niega una palabra de disculpa, o simplemente de ánimo o un "Qué tal estás?, ¿Cuánto tiempo?, para hacerte ver que significaste algo en sus vidas.

Puedo decir, a estas alturas, que tengo poquísimos amigos que se entregarían a mi y sin embargo, si alguno de los demás amigos de otro tiempo, me pidieran su ayuda, no dudaría en ayudarlos, por que no tengo orgullo, ni resentimiento. Sirva esta entrada para decirles a ellos, que no siento rencor, que mi corazón y mi mente está en paz. No tengo enemigos.

Y también quería aprovechar para dar las gracias a mis amigos de ahora. A éstos a los que nos une un hilo rojo, la historia del hilo rojo:


"El Hilo Rojo es una leyenda anónima de origen japones, que dice que entre dos o más personas que están destinadas a tener un lazo afectivo existe un hilo rojo, que viene con ellas desde su nacimiento. El hilo existe independientemente del momento de sus vidas en el que las personas vayan a conocerse y no puede romperse en ningún caso, aunque a veces pueda estar más o menos tenso, pero es, siempre, una muestra del vínculo que existe entre ellas."
El texto literal viene a decir: Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias. El hilo se puede estirar o contraer, pero nunca romper"





Estas personas que puedo contar con los dedos de una mano, me dan lo que necesito y creo que es algo recíproco. Independientemente de si nos conocemos personalmente o no, siento un gran cariño y lo más importante de todo, me preocupa que estén bien y que su vida sea completa y feliz.

A todos ellos, les doy las gracias y les abrazo.

A mis otros amigos, los del pasado, también les doy las gracias. Por lo que me dieron en su momento, y por lo que me descubrieron, en otro momento diferente. A ellos les quiero decir que si me buscan con la suficiente fuerza y se tragan el estúpido orgullo, mis brazos estará dispuestos a abrazarlos, una última vez, para descargarles de su peso, si es que lo tienen. Si no. que tengan una vida llena de sueños.

Y ahora me siento, contemplo mi respiración. Y veo cómo mis ideas pasan, las del pasado con las traiciones de algunos que consideraba mis amigos, con la dejadez egocéntrica de otros, con el orgullo y las mentiras de otros... y pasan, no me apego a ellas, y así abrazo a todos si ellos quieren, a los que en algún momento estuvieron en mi vida y a los que están, pase lo que pase...
--------------------------------------------------------------------------------------------

3 comentarios:

  1. Lo sabía, sabía la existencia de ese hilo rojo. Claro que quiero tu abrazo, pase lo que pase... :-) Gracias mi amigo del alma.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti, Nirvana. Sin apego a la idea de cariño, te tengo mucho cariño. Sin apego a la idea de querer, te quiero. Nunca me cansaré de darte las GRACIAS.

      Eliminar
    2. Yo tampoco me canso y todo... sin apego a nada, solo es

      Eliminar