lunes, 28 de enero de 2013

De cómo meditar para no obtener absolutamente nada.

Una vez hemos descubierto que este tipo de filosofías o religiones o como queramos llamarlo, nos han absorvido o nos han hecho "despertar" lo que quiera que fuera, debemos de poner lo pies en el suelo y en vez de empezar como locos a poner cartelitos en el FaceBook aludiendo a nuestro descubrimiento, hay que empezar con la práctica que es en definitiva lo esencial, lo único que nos sacará de nuestra intelectualidad por unos momentos, para entrar a la nada, al vacío más absoluto y pacificador.

Como ya escribí anteriormente, hay muchos modos de meditación o de "Yoga". Hoy vamos a tratar el más simple de ellos, la meditación para iniciarse en esta práctica sin dolores ni rechazos.

Nos sentaremos en una silla, con el trasero bien atrás y la espalda recta. Las manos deben dejarse caer sobre las piernas como si pesaran, muy relajadas, con las palmas hacia abajo.Los hombros igualmente deben caer por su propio peso. El mentón debe recogerse y la nuca debe apuntar hacia arriba, de esta manera lo que haremos será relajar todo nuestro cuerpo pero la columna debe estar, sin llegar a tensarse en exceso, recta como un palo. No cruzaremos nada, ni las piernas ni los brazos. Debemos pasar unos minutos en primer lugar, respirando hondo y despacio, inspirando por la nariz y espirando por la boca. Mientras, intentaremos repasar todos las partes de nuestro cuerpo para que estén pesadas y muy relajadas.



Cuando ya estemos preparados, comenzaremos la práctica respirando por la nariz de forma silenciosa y muy sutil. Dicha respiración es la protagonista, así que no forzaremos nada en ella. Nos vamos a dar cuenta enseguida que la diferencia entre respirar solo y hacer el acto de respirar, es muy sutil. Dejemos a la respiración fluir sin interferir en ella, o por lo menos todo lo que sea posible.

Con cada inspiración contaremos mentalmente "y" y con cada espiración "1" y así hasta 4. El "y" como ya habréis averiguado, es para no dejar ningún espacio entre un numero y otro, para que la mente no "deambule". Cuando lleguéis a cuatro volvéis a empezar con el "1". En pocos segundos os habréis puesto a pensar en algo que no es la tarea que se os presenta. Es normal. La mente no está acostumbrada a ser doblegada, así que creará múltiples "ilusiones" para que paréis en el empeño de contar y nada más. Os picará un brazo, o la cabeza, obligando a parar para rascarse. Si obviamos esto y no paramos, aunque nos pique mucho y seguimos empeñados en la cuenta de respiraciones, los picores cesarán. Por supuesto las ideas seguirán surgiendo una tras otra. Hay que dejarlas pasar, no imbuirse en ellas, nosotros a la nuestra, contando y contando. No por que aparezcan muchas ideas lo estamos haciendo mal, ni mucho menos. La práctica hará que poco a poco os resulte más fácil dominar la mente.
Podéis empezar con diez minutos (eternos) y seguir poco a poco, día a día y sin prisas a los cuarenta. No estaría de más que una vez acabada la meditación hicierais algún ejercicio de elasticidad, como tocarse la punta de los pies con las manos, para acostumbrar al cuerpo a lo que será la meditación sedente, más adelante. Además en el momento que acabas la meditación el cuerpo puede ser un cincuenta por cien más elástico por la relajación obtenida y por que la mente está en esos momentos más "indolora".

Si en vez de esto, ponéis más cartelitos en las redes sociales y empezáis a transcribir lo que los "gurus" dicen, estaréis formando parte de la cada vez más nutrida selección de individuos "iluminados" dando amor a "troche y moche" y sin haber experimentado nunca "no hacer, no ser absolutamente nada".

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4 comentarios:

  1. Gracias...
    El espacio de meditación,llega a ser un "Gran" espacio interior.
    Con la práctica habitual de meditar, he conseguido personalmente, respuestas a dudas que no les veía solución y, de repente, depués del estado meditativo, todo es más fácil y sencillo..
    Un abrazo..

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  2. Gracias Carmeta, pero recuerda que de la meditación no se saca absolutamente nada. Las respuestas ya estaban en ti. Un abrazo.

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  3. Me encanta. Todo lo que es práctica siempre es bienvenido porque nunca sabes qué palabra o imagen mental de algún "Gurú", reconocido o desconocido, hará que salte la chispa. Pero el final está bárbaro: ..."nutrida selección de iluminados que nunca han experimentado no hacer"... Ahí has estado de primera.
    Un abrazo.

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    1. Muchas gracias amiga. Los dos sabemos bien que la práctica es lo único que uno puede hacer para comprobar que "no hacer" es mejor que decir. Abrazos.

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