miércoles, 23 de enero de 2013

De cómo es imposible atar un paquete con un meridiano.

Las unidades de medida que el ser humano ha construido son grandes herramientas para nuestro desarrollo, y decir lo contrario sería absurdo. Así, tenemos los meridianos, que son líneas que hemos creado para dividir la tierra en partes y con ello, poder establecer usos horarios y otro tipo de herramientas para la sociedad global. También hemos creado el metro, una unidad de medida muy utilizada a diario por míles de personas. Y las horas, esa partición que divide el día para poder tener un cita sin llegar tarde.

Pero una cosa es utilizar dichas herramientas para el bien común, y otra cosa muy distinta es pensar que estas "clasificaciones" son reales, o que están presentes realmente en la naturaleza.
Debemos tener presente que no podemos atar un paquete con un meridiano.
Del mismo modo, la identificación de nosotros mismos que utilizamos en la vida, es otra irrealidad tan grande, que ha acabado por confundirnos por completo.

La idea de nosotros mismos se basa sobretodo en dos grandes clasificaciones mentales:
El pasado, lo que fuimos, el recorrido realizado y las experiencia adquiridas.
El futuro, lo que seremos, los proyectos, las ilusiones, las metas a alcanzar.

PERO TODO ESO NO ES REAL.



Tal como un meridiano, el futuro es una predicción un tanto arriesgada de algo totalmente impregnado de las ilusiones y deseos.
Tal como una hora, el pasado es sólo un eco vibrando en las paredes de nuestra memoria, algo que ya nunca más sucederá, por mucho que nos empeñemos en reproducirlo.

Entonces nos vemos a nosotros mismos como una película, algo secuencial que desde el pasado nos ha hecho, nos a fabricado. Todas nuestras experiencias, nuestras emociones, la educación recibida... Todo lo que viene del pasado nos construye.
Pero no es algo cierto, el pasado no puede construirnos del mismo modo que la estela que deja un barco al navegar no construye al barco. Es el barco el que hace la estela.


Somos nosotros los que construimos el pasado.

Y visto así, parecería que todo es muy triste, y que la realidad nos trae la visión más pesimista de la vida, pero no es cierto. No es así como es realmente, por que no debemos olvidar el presente. El presente o mejor dicho, el ahora, es la única realidad posible, la única realidad en la que tienes el control.

Y ES ETERNO.

Si eliminamos de la ecuación el pasado atado a nuestra memoria y el futuro acoplado a nuestros deseos, nos queda el eterno ahora, donde no hay tiempos, ni horas que deban ser medidas.
Y así, desprovistos de la losa del pasado y el futuro, sin herramientas de medición, sin una idea del "yo" y solos en este inmenso ahora, es lo que realmente somos.

Pero lo bueno del caso es que no podemos explicarlo. Yo mismo, con este blog, sólo doy un rodeo a la cuestión para que algunos de vosotros captéis el concepto, pero en realidad no puedo acercarme a la realidad de la cuestión mucho más de lo que lo estoy haciendo.

LA PALABRA NO ES LA COSA.

Con la palabra agua, no me mojo. Del mismo modo, describir o explicar cómo es ese presente donde vive la realidad es algo que sólo se puede EXPERIMENTAR.
Sigue conmigo, navegante. Vamos a surcar los mares de esa realidad, a dejar estelas de espuma en el agua salada. Quedarán atrás, en el pasado ilusorio, dando vueltas...
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8 comentarios:

  1. Es un placer ver como "El manuscrito...renace de sus cenizas cual ave fenix. En esta entrada has señalado la luna ahora no debemos confundirla con el dedo.
    un abrazo desde el vacio

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    1. Justo amigo!!! Hay que girar la cabeza un poco más!!

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  2. Desde el presente construimos el futuro. Desde el presente sanamos el pasado.El aquí, el ahora, el preciso instante y lo que sentimos en él, es lo que importa. La toma de conciencia del ser.

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  3. EL AHORA ES LO QUE IMPORTA, EL PROBLEMA ES QUE A PESAR DE SABERLO NOS EMPEÑAMOS EN MIRAR ATRAS O EN ESE MIEDO DEL FUTURO DE QUE PASARA MAÑANA , DEJANDO ATRAS Y PERDIENDONOS EL AHORA Y ESE AHORA NO VOLVERA POR QUE SE CONVERTIRA EN PASADO.....

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  4. Visto así, no es triste. No es triste de ninguna de las maneras, pues el pasado son anteriores ahoras, que si fueron vividos desde el aquí y ahora... eso, fueron pero no son ahora. Solo es eso
    ¿La he liado? creo que si, porque tu señalaste (Cómo dice Antonio Chamán) con claridad la luna... no quiero confundirla con el dedo. Menos mal que estas ahí para, a fuerza de collejas, señalarme la dirección posible.
    Gracias amigo, surcaremos esos mares.

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    1. No te preocupes por "deambular" entre las palabras, son sólo palabras y ayudan a recomponer la idea. Navegemos juntos, amiga.

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