miércoles, 23 de septiembre de 2015

Ateísmo, no-teísmo, teísmo...(I)

Cuando un ateo piensa en religiones, siempre lo hace de modo que todo tipo de ellas aluden a un Dios, así que desde esa postura es muy sencillo clasificar a toda la amalgama de creyentes como personas con pocas luces símplemente porque todos piensan que su Dios es el bueno y el único.

Pero esa forma de pensar es el resultado de una ignorancia que está más allá de lo que hoy día debiera estar permitido (no se me molesten mis amigos ateos), porque el mismo ateo suele confiar ciegamente en las palabras de Stephen Hawking como si fuera el papa hablando sobre Dios, cuando en realidad éste y otros científicos sólo tienen algo que las iglesias nunca tendrán: se actualizan constantemente con lo que las probabilidades de error en los cálculos disminuye notablemente.

Efectivamente, no hay mucho de realidad en la ciencia si nos basamos en sus inicios hasta este momento. Una vez metidos en harina, nos damos cuenta de que es una suerte de teorías que van y vienen y sólo unos pocas pruebas empíricas, siempre basándose en la capacidad de nuestros sentidos para determinar la realidad. Pero... ¿y todo aquello que no captan nuestros sentidos?
Para eso está la teoría, las formulas imposibles, que siempre pueden cambiarse.

Con esto no quiero hacer una defensa del teísmo en todas sus formas, porque me parece tan complicado creer en Dios tal como estas religiones nos quieren hacer ver, como creer en una tostadora gigante que enciende el mundo con su calor.

¿Es posible que nuestro problema radique en la imagen de Dios que nos han querido inculcar?

Creo firmemente que si la imagen de Dios, de cualquiera de ellos, hubiera sido correctamente tratada por los encargados de transmitirla, no existiría el ateísmo. Porque, reconozcamos que éste es un verdadero coñazo, ya que sólo existe desde la negación del resto de creencias:

- Oye, Pablito, cómo te sientes bien?
- Metiéndome con los demás.

Eso es el ateísmo, una feroz lucha contra el resto de creencias que están tan a gusto en su papel, y una profunda fe ciega en la ciencia como salvadora de la humanidad. Por ejemplo, una de las últimas frases de Hawking ha sido: "El universo no necesitó ayuda de Dios para existir".



Esta frase engloba no sólo la falta de sabiduría de un tipo muy inteligente, sino que sólo cabe preguntarnos si en el momento de concebir la frase estaba acabando algún libro y quería promocionarlo (lo mejor para promocionar un libro de alguien como él es decir alguna sandez).

El problema siempre ha sido esa imagen de Dios que nos han vendido (si, vendido) las religiones teístas. Pero si miramos un poco a la India, nos damos cuenta de que cambiando nuestra idea de Dios, cambia el panorama, las preguntas, el paradigma.

Brahma

Brahma significa "evolución, desarrollo". Y si miramos la wikipedia y leemos "es el Dios creador", ésta afirmación sólo es válida si pensamos en que es mitología, una imagen de Dios que pueda ser percibida por los hombres como algo coherente. Pero eso lo sabe cualquier creyente en la India. Todo el mundo sabe que Brahma es uno mismo, todos y todo.

La frase de Hawking hubiera tenido más sentido si no hubiera separado a Dios del universo.

Yo hubiera dicho: "Dios necesitó ayuda del hombre para existir como universo".

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