miércoles, 3 de julio de 2013

Gurús y otras hierbas.

Cuando abrimos la página de Facebook, Google plus o Twitter, entre otras redes sociales y empezamos a ver las publicaciones, lo primero de lo que nos percatamos es de la cantidad de referencias y frases de los principales gurús de las últimas décadas.

Pero, ¿Qué es un gurú?
Pues a mi me parece una buena definición decir que un gurú es un maestro que sirve para todos.
El maestro perfecto, que tiene la solución para los problemas del mundo y no importa si una persona tiene una forma de sentir u otra. Y eso es lo que critico siempre, ya no de los gurús sino de la "parafernalia" que ha habido (y sigue habiendo) detrás de ellos.

Hemos de separar de la clasificación de gurú, al maestro que pudiendo serlo de todo el mundo, aplica diferentes puntos de vista o soluciones para según qué alumno.
Uno de los maestros más admirados por mi en la distancia, es Dokushô Villalba.
El maestro Dokushô deambula entre la tranquilidad mística y la lógica científica, entre la paz y serenidad y la lucha en la calle, en las protestas por deshaucios, al lado del más débil.



Un aspirante a gurú del siglo pero que no tenía ninguna de las características de un gurú, es Alan Watts. Filólogo de lengua inglesa y sacerdote anglicano, absorvió todas las filosofías orientales y sin llegar a calificarse como budista, creó reflexiones acerca del pensamiento oriental, sus religiones y lo más importante, las traducciones que pueden hacer que una palabra o frase china signifique sutilezas muy diferentes. Este personaje me parece una de las personas más relevantes del siglo veinte y que sus conferencias y escritos aún no han dicho la última palabra pues me parece que tienen las claves para convertirse en la "verdadera comprensión de la filosofía oriental en occidente".



Luego tenemos al gurú mas importante de todos y que más ha influido en los occidentales mas "aventajados", Judi krishnamurti. Sus conversaciones con David Bhom tuvieron un éxito arrollador en la época y repasándolas podemos ver a un señor totalmente natural, contando los misterios de la mente como si él mismo los hubiera escrito. Lo menos "atractivo" de Judi, es el negocio que ha quedado después de su muerte, y su tienda online que tiene una gran oferta en conversaciones grabadas en video.



También es un gurú para valorar el llamado Osho, cuya parafernalia no ha hecho falta que trascendiera después de su muerte, sino que él mismo cuidaba con detalle esas batas y ese "arrastrado" en las palabras como si le fueran diciendo la palabra santa desde el cielo. He de decir, que tengo libros de Osho y que muchas de las cosas que dijo me han abierto puertas a nivel de consciencia. Pero claro, es que habló mucho.



Luego hay muchos otros, como deepak chopra, muy televisivo él, que no tapa su parafernalia al mundo de las comunicaciones y cuyos dividendos (imagino) van aumentado año tras año.

Los hay mas o menos estrambóticos, de todos los tamaños colores y condiciones, a elegir por el público.
Todo sea para evitar sentarse a sentirse.
Busquemos la mejor frase, las letras que nos puedan llevar al éxtasis, que nos hablen de amor y felicidad y que nos eviten pensar en la tristeza y soledad.
Apagamos la tele y nos vamos a las redes sociales a la búsqueda del mejor gurú, enfocamos la atención en quién nos vende mejor la moto....
Que todo sea por no tener que sentarse y sentirse...
Es muy aburrido tener que sentirse y en ese lugar tan alejado de la mente no hay metas, éxitos, luces ni nada de lo que buscamos. Pero seguimos leyendo lo que nos dicen tales gurús, y nos saltamos las frases que nos dicen....

"no busques, ya lo tienes".

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