lunes, 8 de julio de 2013

El trabajo, un infierno en la tierra.

"Si el trabajo es para usted una tortura, sepa que se trata de un concepto tan antiguo como el origen de la palabra, que no proviene del latín labor, que nos dio labor, laborable y laboratorio, sino de tripalium, que era el nombre de un temible instrumento de tortura.
Tripalium ‘tres palos’ es un vocablo del bajo latín del siglo VI de nuestra era, época en la cual los reos eran atados al tripalium, una especie de cepo formado por tres maderos cruzados donde quedaban inmovilizados mientras se les azotaba.
De tripalium derivó inicialmente tripaliare ‘torturar’ y, posteriormente, trebajo ‘esfuerzo’, ‘sufrimiento’, ‘sacrificio’.
Trebajo evolucionó hacia trabajo, vinculándose poco a poco con la idea de ‘labor’. Lo mismo ocurrió en francés, lengua en la cual tripalium derivó en travail ‘trabajo’, vocablo al cual los ingleses dieron la forma travel y un nuevo significado, asociándola primero a la idea de viaje cansador y, más tarde, simplemente, a viaje."



En esta sociedad que hemos montado los seres humanos, el trabajo es una de las "obligaciones" que peor hemos organizado, de tal forma que el albañil quisiera ser conductor de coches, el médico hubiera querido ser domador de caballos y el operario querría ser comercial o como se llamaba antiguamente, "representante".

Al final, todos hacemos cosas para lo que no estamos preparados y podríamos hacer trabajos que más que eso serían queaceres diarios, de origen vocacional y satisfactorio. Y así sucede, que de vez en cuando aparecen unas tijeras en la panza de un paciente, unos papeles que debían haberse firmado y está en la cárcel uno que no era o un edificio que se cae a trozos por que el ingeniero sólo quería ganar dinero rápido y no tenía intención de hacer un edificio que "hablara" sobre su forma de ver el mundo.

Pero si nos ceñimos a esta realidad totalmente loca, en la que ninguna pieza del puzzle está en su sitio, debemos ir a trabajar todos los días al infierno que nos va a permitir subsistir o alcanzar un nivel de vida adecuado.

Y vamos a diario a trabajar y a "volar" mentalmente a otros lugares mientras nuestro trabajo en algunos casos va saliendo y en otros se va quedando, sin avanzar, en detrimento de otros.

Pero si nos vamos a tener que quedar por que no vamos a cambiar de vida, no queremos que nuestro estatus desaparezca y nuestra seguridad quede protegida, hemos de cambiar la forma en la que uno va a trabajar, y esto en Budismo Zen se llama SAMU.



SAMU es la forma en la que nuestra mente debe permanecer mientras estamos trabajando. Y esa forma de acceder a nuestro trabajo nos va a salvar de nuestro propio sufrimiento, de nuestra propia frustración al ver que "no podemos salir de la jaula".

Samu nos enfoca en el trabajo mismo, evitando así volar a otros mundos, otros trabajos y cualquier cosa no real que se nos pase por la cabeza. Uno presta atención a lo que está haciendo, enfocando mentalmente a ese trabajo y a la respiración, que se unifican.
Entonces, todo lo que ocurre es tu respiración y tu atención a lo que se está haciendo. Esto incrementa el nivel de productividad además de centrarnos en el "ahora" de tal modo que todo pasa mucho más rápido, las horas ya no resultan tan pesadas como cuando nos pasamos mirando el reloj cada cinco minutos. Las personas que están por encima de nosotros notan el cambio, tratándote de otro modo (los imbéciles tardan un poco más, pero al final se puede conseguir), y sales del trabajo mucho menos cansado y mas dispuesto a "utilizar" mejor tu tiempo de descanso.

Conozco mucha gente que quiere hacer "sus cosas" cuando acaban de trabajar y siempre están quejándose de que no tienen tiempo, se les acaba enseguida su tiempo de descanso y cuando su percepción empieza a "darse cuenta", ya está de vuelta al trabajo. Esto sucede continuamente por que, al prestar toda tu atención al paso del tiempo cuando estás trabajando, luego sucede lo que hace tiempo denominé "efecto goma", una vez la goma se ha tensado, en el momento de empezar con tu tiempo de ocio, la goma vuelve rápidamente a su sitio por "equilibrio" de fuerzas, con lo que la sensación es que esas horas de descanso pasan muy rápidas.
Además, hay mucha gente que se pasa estas horas quejándose de que no tiene tiempo, cuando si el tiempo que utilizan para quejarse lo utilizaran para "hacer lo que les gusta" podrían sentirse muchísimo mejor, mucho menos frustrados.

Os aseguro que Samu funciona a la perfección, es como una meditación en el trabajo, centrar la atención en lo que se está haciendo. Probadlo, cambiará vuestra forma de ver lo que Alan Watts designó como "trabajo como juego".
Y para acabar, diré que tal como está la cuestión del trabajo, podemos decir que hasta debemos sentirnos afortunados los que tenemos "infierno".

---------------------------------------------------------------------------------------------





No hay comentarios:

Publicar un comentario