martes, 22 de julio de 2014

La gran evasión.

Evasión cuando no queremos experimentar lo concreto.
Lo concreto es lo que sucede ahora, en este instante. Pero sólo es concreto cuando lo vives, cuando lo experimentas. Una vez asimilado por tu mente y clasificado en un saco mental, pasa de concreto a abstracto, pasa a ser un símbolo, una "clase".
Evasión cuando el ahora es un momento filtrado y abstraido de la realidad, clasificado y dado como valor un "negativo". Entonces nos evadimos para no tener que experimentarlo. Y pasa contínuamente, aunque a veces nos damos cuenta y otras no. Y viajamos a lo que haremos, o a lo que hicímos, reviviendo una y otra vez ese "momento especial" que sucedió. Y nos perdemos el ahora, que es lo único real.
Eso que parece que nos salva del momento clasificado previamente como "malo", nos va a llevar tarde o temprano a la frustración.
A la frustración llegamos tanto olvidando nuestro presente clasificado como "malo" como evadiéndonos a ese lugar imaginario, imbuidos en el pensamiento, alimentando nuestra necedad.



¿Se puede ser consciente de dicha evasión y detenerla? SI.
¿Siempre? NO.

Ahora, se cierra este manuscrito por vacaciones. La evasión, ante los desoladores despropósitos que ocurren en este país (y en otros) es necesaria.
Pero debemos practicar la atención a la mente, experimentar el ahora sin clasificaciones. Así escapamos tanto de la evasión como de los despropósitos, por que aunque nos embaucan a diario, debemos ser conscientes de que, si alzamos la vista al cielo....

Los pájaros siguen volando.


Hasta septiembre.
--------------------------------------------------------

4 comentarios: