domingo, 15 de septiembre de 2013

Dios es negra!

 

Creo que tenía unos veinticinco años cuando ví por primera vez esta pintada, en una vieja pared, de un viejo edificio cuya fachada sigue contemplando el paso del tiempo. Y desde entonces siempre que circulo por allí, la busco hasta que doy con ella, cada vez más difícil de encontrar, por que el tiempo no es amigo de la permanencia.

Siempre me fascinó mi interpretación de la frase y la conexión temporal que me une a la persona que la escribió. No se en qué circunstancias fué escrita ni qué significado quería plasmar su autor, pero siempre supuse que Dios debía ser una mujer por que "a su imagen y semejanza" es la mujer la que "da a luz", la que crea la vida. Y también supuse que debía ser negra por que siempre he pensado que los primeros "hombres" que poblaron este planeta empezaron a "ser" en pleno continente africano, quizás por algo que leyera en aquel entonces.

Pero cuando tomaba toda la atención posible, hace siete años, a las letras escritas por un filólogo inglés llamado Alan Watts, de repente la frase de marras vino a mi como un soplido fulminante, y entendí perfectamente la pintada que me había acompañado trece años de mi vida, resonante en mi cabeza.

Para entonces, la imagen de Dios estaba completamente extinta. Ese señor omnipotente que todo lo conoce, que te mira fulminante si haces algo "malo" o que te espera a tu muerte, había desaparecido de mi mente. Por otro lado, la nueva imagen de Dios, el de la ciencia absoluta, carecía de cierta relevancia para mi y no me ofrecía mucho más que la imagen de un Dios bueno que perdona todo y que está siempre contigo acompañando te en el camino. Nada de esto me resultaba atrayente y había quedado en el olvido y sin embargo la idea del Tao chino empezaba a formarse como algo natural, alejado de la imagen de Dios y totalmente incomparable, sin substancia ni personalidad, y totalmente "oscuro" a mi entendimiento.

Oscuro, negro. La fuerza creadora y preservadora, la fuerza continuadora y sin embargo completamente negra a mi entendimientoy a mi consciencia, concluía en la frase "Dios es negra!". Eureka! Eureka!

Nunca sabré quién escribió la frase. Tampoco en qué sentido lo hizo. Pero como el Tao... ¿Qué importancia tiene?

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14 comentarios:

  1. totalmente de acuerdo amigo. Dios a muerto, viva Dios...
    Un abrazo

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  2. Dios no tiene sexo , no es hermafrodita , no es como nosotros es luz , energía , es el Universo.. un abrazo , Lo Celestial no tiene Sexo genero , ni numero solo perfección en Amor... No mires a Dios como Humano,,, es una Nebulosa de LUZ Namaste

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  3. Dios es negra y su doctrina dice...usted no es de aquiiii, señoriiiito, que la acera es pa los blancooooos y el bordillo es pa los negros, ja ja ja.

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  4. LAS MUJERES NEGRAS AHORA SON LAS REINAS
    SI NO MIREN A TODAS LAS CAMPEONAS SON DE RA A NEGRA

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    1. Aquí no se habla sobre razas, debes volver a leer la entrada. Por favor, no escribáis en mayúsculas.

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  5. Eso se llama el gen "Eva" solo las mujers africanas y afro descendientes lo poseen. Soy una mujer negra y no estoy diciendo ser "Dios" eso es un concepto falso, pero la mujer negra es la madre de la humanidad , geneticamente. El Universo es negro, todas las cosas nacieron de el o ella

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    1. Si crees que no eres "Dios", es que estás muy separada de tu naturaleza, sea de la raza que seas. Un saludo.

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  6. Pocho Lepratti (Militinte social asesinado en la crisis social de 2001 en el comedor en el que asistia a niños de bajos recursos) supo decir esta frase para enmarcar conceptualmente su tarea militante. Dios es el otro, dios es el oprimido. Las mujeres en general y los/as pobres mayormente descendientes de pueblos originarios (Los negros) son los grandes oprimidos de latinoamerica y el mundo occidental.

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  7. Una metáfora provocativa y que ha dado que pensar, la presentó hace unos años la teología feminista Norteamericana y Africana, como un gran eslogan decía: “DIOS ES NEGRA”. Con un gran atrevimiento y para disgusto de muchos, se presentaba a Dios como mujer y negra, para poner de relieve que Dios se identifica con lo más pequeño, con lo más necesitado, con lo más pobre, con lo que se nos oculta en nuestras sociedades, con los que a veces son menos que nadie, las mujeres africanas y negras. Esa metáfora que proclama que Dios es negra, aparece como símbolo de todas las opresiones de la humanidad, del sufrimiento de tantas mujeres y hombres por su color y su pobreza.
    Las mujeres africanas juegan un papel crucial sus sociedades necesitadas, un papel productivo, reproductivo y de administración de la familia. Mujeres que trabajan todo el día, que viven en la economía sumergida, con una gran resilencia ante la pobreza y el sufrimiento. Su lucha por la supervivencia está siendo uno de los motores de África. Pero todavía se desvelan y sufren muchas las desigualdades e injusticias que en todos los ámbitos de la vida. Comentaba Elisa Kindané, que mujer africana ostenta un triste record mundial:son líderes en estadísticas negativas. Las primeras en el campo del analfabetismo, las primeras en la falta de atención sanitaria, las primeras en la ausencia de derechos de todo tipo, las primeras en desnutrición, las primeras en pobreza, las primeras en el sufrimiento.
    Debemos poner en valor esa realidad que no desveló el profeta de Nazaret, Dios está siempre con los que sufren, con las injusticias, con los masacrados. Jesús, recorría las sinagogas no sólo proclamando el evangelio del reino, también curando enfermedades y las dolencias del pueblo (Mt. 4, 23). Para él lo primero fue una mirada de misericordia, con ella quiere pone a los últimos los primeros, imprimir una dirección nueva a la historia. Hoy diríamos que es prioritario poner la cultura, la economía, las democracias y las Iglesias mirando hacia los que no pueden vivir de manera digna. Dios no es alguien estático fuera de la realidad, está comprometido hasta la muerte dentro de ella. Lo decisivo es curar, aliviar el sufrimiento, construir una convivencia hacia una vida digna y dichosa para todos. Nunca podremos bendecir una religión que no sea liberadora de los últimos y que no busque justicia para ellos.
    Hoy Dios sigue siendo Negra, sigue siendo esa realidad en el misterio que va más allá de las palabras, de los silencios, de las metáforas. Sigue siendo inmigrante y refugiado, amor y misericordia, vida y sentido.

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